Manzano autóctono

Escuchando a la gente mayor y después de largas caminatas por el monte, conseguimos encontrar los patxakos ancestrales. Pudimos observar que los manzanos autóctonos de los valles estaban injertados sobre el pie de manzano silvestre patxako. Los agricultores de la zona nos confirmaron que nunca habían recibido tratamientos de ningún tipo ni sufrían enfermedades. Se trataba de manzanos totalmente sanos y saludables.

A partir de las semillas de esos manzanos patxako silvestres, iniciamos el proceso de cultivo de los manzanos de Zubialde Patxakak.

Estamos convencidos que sólo así garantizamos las verdaderas cualidades de un manzano surgido de la naturaleza y desarrollado desde una concepción de pureza.
Para ello seleccionamos en el monte, con extrema rigurosidad, árboles de manzano silvestre patxako. De ahí surgirán los pies a los que injertamos, en su mayoría con pastas naturales de cera de abejas y resina de pino, las variedades autóctonas de País Vasco.

Todos nuestros productos son naturales, sin productos químicos que fuercen el crecimiento acelerado del árbol. De este modo, el proceso natural refuerza el metabolismo del árbol y permite el pleno desarrollo de sus defensas. Creemos firmemente en el devenir de los procesos naturales. Y por eso respetamos al árbol evitándole todo lo que está fuera de lo natural.

Una manzana de mesa comprada en el mercado, y producida convencionalmente, puede tener alrededor de 20 tratamientos distintos, la mayoría preventivos. En Zubialde sólo aportamos tratamientos naturales de vitaminas para fortalecer la planta y que resista naturalmente las plagas y enfermedades. Si el árbol está en equilibrio, afrontará mejor las enfermedades que le sobrevengan aportándonos los verdaderos nutrientes de una manzana de verdad.

Gracias al cuidadoso proceso de elaboración de nuestro vivero de Labaien, estamos consiguiendo repoblar el pie patxako y las distintas variedades de manzanas. Respetar nuestros orígenes y la esencia de la naturaleza que hay detrás de ellos.